Las enfermedades de las gallinas

Posted By: Admin. Elektropunto In: Gallinas. Tipos y Características On: Friday, September 15, 2017 Comment: 0 Hit: 20533

¿Qué enfermedades pueden tener mis gallinas?

 

Existen muchas enfermedades que pueden afectar a nuestras gallinas, nosotros solo vamos a comentar ciertos aspectos de algunas de ellas. Algunas de estas enfermedades pueden ocasionar gravísimas consecuencias a nuestras aves y sobre todo, existen dos, que debemos declarar obligatoriamente a las autoridades como son la gripe y la peste aviar.
Cualquier enfermedad puede ser de difícil diagnostico en su estadio inicial, debido a que varias enfermedades pueden ocasionar a nuestras gallinas los mismos síntomas, se hace entonces aquí, imprescindible, que consultemos con nuestro veterinario si tenemos indicios o sospechas de que alguna de nuestras gallinas pueda estar enferma o iniciando un estadio de enfermedad. 

¿Qué enfermedades comunes podemos encontrar?

 

Hay multitud de enfermedades que pueden afectar a nuestras aves de entre las cuales vamos a comentar algunas de ellas:

 

Gripe Aviar:

Esta enfermedad, por su gravedad, está obligatoriamente indicado su comunicación a los servicios veterinarios dado su alto grado de contagio, debiendo además aislar a los ejemplares afectados del resto de animales y personas. Recuerde que la gripe aviar y la peste aviar o enfermedad de Newcastle son dos de las enfermedades más importantes y debemos proceder de manera correcta y rápida si queremos evitar una propagación de las mismas a todos nuestros animales.
Esta enfermedad puede afectar a cualquier ave de nuestro corral, pero las más sensibles a ellas suelen ser los pavos y las gallinas. Es frecuente que sea transmitida por algún tipo de ave silvestre que se haya contagiado de algunas otras aves que portase la enfermedad y al mantener contacto con nuestras aves contagie a estas.

Sus síntomas mas destacados son la depresión y la postración del ave, puede asociarse a una repentina interrupción de la puesta, goteo sanguinolento por las fosas nasales, diarrea, perdida de apetito, aparición de edemas en cabeza, cresta y carúnculas en el pico, dificultad para mantenerse derechas, falta de coordinación en su andar, problemas de respiración, etc.

 

Si hemos apreciado alguno de estos síntomas en alguna de nuestras gallinas, lo primeo que debemos hacer es separarla del resto y aislarla y llamar a nuestro veterinario o llevarle el animal afecto.

 

Enfermedad de Newcastle o Peste aviar:

Al igual que la Gripe Aviar es obligatoria su comunicación al servicio veterinario y autoridades pertinentes dado su alto grado de propagación, pues se trata de una enfermedad vírica con altísimo grado de contagio y mortalidad sobre todo entre las aves jóvenes dentro de la cría industrial.

 

Esta enfermedad puede presentarse en nuestras aves de forma súbita, sin apenas síntomas o signos preocupantes para nuestros conocimientos pero ataca de forma fulminante, sobre todo a especies especialmente sensibles como los pavos.

Síntomas como una ligera apatía en las aves afectadas, interrupción repentina de la puesta, huevos deformes o con la cáscara anormalmente blanda, temblores y espasmos, estornudos, dificultades para respirar, diarreas frecuentes verdosas, tambien la torcedura del cuello, etc.

 

Lamentablemente, si la enfermedad se confirma y se ha declarado, no existe tratamiento contra ella, debemos contactar inmediatamente a nuestro veterinario y aislar las aves afectadas del resto y no moverlas del sitio, procurando que nadie entre en el lugar donde las hemos aislado hasta que el veterinario lo autorice. Es una enfermedad especialmente peligrosa para cualquier animal o persona, os rogamos tener especial cuidado en caso de localizar algún ave con este tipo de enfermedad.

 

Viruela Aviar:

El virus que provoca este tipo de enfermedad en nuestras aves, puede provocar tres diferentes formas de enfermedad, todas ellas, además, contagiosas:

-          La forma Húmeda:

Difteria, por la cual, el ave afectada puede morir debido a la aparición de puntos blanquecinos en su cavidad bocal, los cuales van creciendo y agrupándose formando una especie de membrana, la cual provoca la muerte del ave por asfixia o inanición.

-          La forma Aguda:

Coriza infecciosa, éste tipo muestra los mismos síntomas que un catarro y afecta al sistema respiratorio, pero suele ser un tipo de enfermedad con curación.

-          La forma cutánea o seca: Viruela, podemos detectarla por la aparición de protuberancias blancas por la cabeza del ave que se van transformando en costras, su curación normalmente se produce de forma espontánea.

Este tipo de enfermedades puede ser combatido mediante antibióticos acompañados imprescindiblemente de una aportación adicional de algún tipo de suplemento con vitamina A. Al igual que frente a cualquier enfermedad se recomienda el aislamiento de los ejemplares afectados y la consulta con un veterinario

 

Histomosis aviar:

Éste tipo de enfermedad se le conoce también como la “enfermedad de cabeza negra” y son propensos a contraerla los pavos, pero también puede aparecer en otras especies como pintadas, codornices, gallinas, perdices y urogallos. Ésta enfermedad tiene su origen en un protozoo transmitido por las deyecciones de ejemplares de aves infectados o por huevos de heteraquis, que se trata de un genero de gusanos redondos (nematodos) parásitos de varias especies de aves del tipo gallináceas, pavos o gansos, son gusanos intestinales muy frecuentes en aves de todo el mundo. Los huevos de estos sobreviven en el suelo durante varios meses antes de llegar a ser ingeridos por nuestras gallinas.

Los síntomas mas destacados es la aparición de una cianosis de la carne de la cabeza del ave infectada, de ahí viene su nombre “cabeza negra”, también podemos mencionar otros síntomas como alas colgantes, andar tenso, cabeza baja, ojos cerrados, somnolencia, etc.

Éste tipo de afección suele ser muy agresiva sobre todo a especimenes jóvenes de pavos, de hasta 12 meses. Si viven conjunto a otras especies, es recomendable separar los pavos del resto de aves con el fin de limitar la enfermedad y evitar su propagación a otras especies de aves. Se debería cambiar con frecuencia el lecho de paja donde descansen o vivan y tratar de añadir vermífugos al agua y comida, recomendando como siempre el aislamiento y la consulta al veterinario.

 

Cólera Aviar:

Se trata de una enfermedad muy contagiosa y mortal si no es tratada con prontitud, puede afectar a especies como gallinas, pavos, patos y ocas. Es tan contagiosa y mortal que si no la tratamos con rapidez podemos quedarnos sin especimenes en nuestro corral, ya que en su fase más aguda, una de nuestras gallinas puede estar hoy perfectamente sana en el gallinero y al día siguiente aparecer ya muerta.

El goteo nasal, la perdida de apetito, inflamación en las articulaciones, cojera, plumas anormalmente revueltas, tos, píos, diarreas con color blanco verdoso, etc., son síntomas claros de esta enfermedad.

Si descubrimos a tiempo alguno de esos síntomas, debemos actuar como siempre, aislando al ejemplar afectado en cuarentena y contactar lo antes posible con nuestro veterinario, ya que si no lo hacemos, correremos el riesgo de perder a todos, pues el animal afecto por esta enfermedad debe ser sacrificado y destruido según la normativa vigente sanitaria, no pueden ser simplemente enterrados por nosotros. En algunas ocasiones puede probarse con algunos tratamientos añadidos al agua.

 

Enfermedad de Marek:

Ésta enfermedad es extremadamente contagiosa y violenta, pues si no vacunamos al animal en los días siguientes a su aparición provocara la muerte del ave. En el plazo de unas 2 semanas un ejemplar vacunado puede haber ya desarrollado su inmunidad.

Suele afectar sobre todo a los pollos de entre 4 y 8 semanas, presentando síntomas del tipo perdida de peso, parálisis de las alas, del cuello de las patas, pudiendo afectar también a la vista volviendo los iris de un tono gris y pupilas irregulares.

Lamentablemente si se manifiesta esta enfermedad ya no podremos hacer nada al respecto salvo intentar salvarlos mediante la vacuna mencionada.

 

¿El estrés puede provocar enfermedades?

Las gallinas son aves de costumbres, ¿Qué queremos decir con esto?, son aves, que se acostumbran a una serie de costumbres, es decir, tener siempre la comida y el agua en el mismo sitio, reponer alimentos y bebida a las mismas horas, que la persona que se encargue de su cuidado sea siempre la misma y a ser posible con la misma vestimenta, etc., cualquier cambio en esta dinámica puede producirles un estrés haciéndolas mas propensas a la aparición de enfermedades y contribuyendo negativamente a los porcentajes de puesta.

Si una gallina está estresada podemos detectarlo por la aparición de algunos síntomas anormales como diarreas, lógicamente que no tengan coloraciones llamativas que puedan estar indicando otro tipo de enfermedad, también si observamos que respiran con mayor dificultad y de forma irregular y por su puesto si vemos un comportamiento cambiante con respecto a su ritmo normal de actividad en el corral.
Si queremos evitar producir estrés a nuestras gallinas o por lo menos provocar el menor posible, debemos tener en cuenta ciertas pautas de comportamiento y trato de las mismas para no perturbar su normal ritmo de actividad, como evitar el moverse de manera brusca cuando estemos entre ellas, evitar movimientos bruscos y ruidos violentos o muy estridentes, quizás poner un poco de música relajante a un volumen bajo pueda ayudar a reducir este nivel de estrés.


No manipular los ejemplares de gallinas con brusquedad, mejor mover las con delicadeza y firmeza. También es conveniente no tener un numero excesivo de ejemplares en el gallinero, debemos recordar tener un numero acorde con la capacidad del mismo y lógicamente y un punto fundamental es el garantizar que nuestras gallina dispongan de una alimentación y sistema de bebida correctos, completos y en la cantidad y medidas precisas para no sobre alimentarlas ni tampoco que pasen hambre, aportándoles comederos y bebederos suficientes que nos garanticen que todos los individuos puedan acceder al alimento y bebida al mismo tiempo si fuese preciso, evitando así las posibles riñas y rivalidades internas del gallinero.
Importante también el conseguir un hábitat con temperaturas adecuadas a la especie y procurar que la temperatura no sea demasiado alta y poner zonas de sombra con lonas o árboles para que puedan protegerse del sol en sus recintos de esparcimiento y recreo.

En resumen, si propiciamos un ambiente tranquilo y agradable, una refugio limpio y bien distribuido, una alimentación rica en nutrientes, agua fresca todos los días y una extensión de terreno por el que puedan pasear neutras gallinas, como resultado obtendremos ejemplares sanos, fuertes, puestas mas abundantes y de mejor calidad y por supuesto carne mas sabrosa en el caso de ejemplares cuya cría es destinada a conseguir este producto.

Comments

Leave your comment